• Jessica Servín

¿Trabajo bajo presión? Aquí te decimos cómo mantener la calma

Levante la mano quien se sienta estresado, con dolor de estómago o que, por las noches, no pueda dejar de pensar en eso que le ocurrió durante el día y hasta esté enojado, frustrado o deprimido. Bueno, pues esos son algunos síntomas del daño que puede hacer a nuestro cerebro y cuerpo, la tan usada frase de “trabajo bajo presión”.

Y qué mayor ejemplo de eso que las deportistas del momento: #SimoneBiles y #NaomiOsaka, quienes al sentirse mentalmente agotadas decidieron por “su salud”, retirarse y tomarse un respiro. Y es que, admitámoslo ¿se puede realmente hacer bien un trabajo estando bajo presión?

Especialistas en psicología laboral de la Sociedad Británica de Psicología explican que, lo primero para evitar sentirse así, es dejar que esa presión se convierta en estrés y termines con enfermedades gástricas o mentales que no necesitas.

Lo segundo, es entender que el estrés no depende de lo que te pase o de personas externas, sino de cómo estás reaccionando a esa situación. En lugar de percibirlo como una amenaza, hay que pensar que es una oportunidad, pero claro, todo depende del cristal con que se mire, porque muchas veces el esfuerzo no es igual a la remuneración o, todavía más importante, al reconocimiento emocional, y es ahí cuando la autoestima baja y la exigencia se transforma en estrés.

Entonces ¡rompamos con eso! A continuación, algunos tips para mantener la calma:

1. Centrarse en los aspectos positivos

Imaginar el peor de los casos en cada escenario, se le conoce como pensamiento catastrófico y puede aumentar la ansiedad. En lugar de insistir en ello, intenta pensar en positivo. Por ejemplo, si tu baño se inundó y debes cambiar el piso, puede ser una situación muy estresante, pero si te concentras en que eso es una oportunidad para renovar otros aspectos de tu baño, verás que poco a poco este hecho dejará de ser molesto.

2. Sal a caminar

El ejercicio es tan importante como dormir cuando se trata de controlar el estrés y lidiar con la presión externa. El ejercicio hace que el cuerpo libere hormonas para sentirse bien y ayuda a despejar la cabeza. Si estás bajo presión en el trabajo, date cinco minutos de aire fresco y eso podría ayudarte a sentirse más tranquilo y a tener una nueva perspectiva de la situación.

3. Practica la gratitud

Estar agradecido por todo lo que tienes en tu vida, sin importar cuán pequeño sea, puede mantener las cosas en perspectiva y ayudarte a mantenerte positivo. Estudios han demostrado que las personas que llevan un diario de gratitud tienen niveles más bajos de cortisol, la hormona responsable del estrés. Intenta tomar unos minutos al final de cada día para escribir 5 cosas por las que te sientas agradecido y verás cómo mejora tu estado de ánimo.

4. Vuelva a entrenar tu cerebro para una vida más tranquila

Aprender a sobrellevar situaciones de presión y a lidiar con el estrés de una manera saludable. Haz un esfuerzo por practicar algunas de estas estrategias la próxima vez que te sienta bajo presión y si sientes que tienes un ataque de pánico, lo mejor es acudir con un especialista, no lo prolongues, todo necesitamos ayuda.

5. Realiza ejercicio de respiración

Kevin Kruse, autor de 15 secrets successful people know about time management, dice que él practica este ejercicio aprendido del ex Navy Seal Mark Devine:

- INHALA por la nariz, contando hasta cuatro muy lentamente. Deja que el aire llene completamente tus pulmones.

- Aguanta la respiración hasta contar 4.

- EXHALA por la boca, contando hasta 4.

- Repite todo desde el inicio.

Con ello, volverás a centrarte de inmediato en tu mente y bajará tu ritmo cardíaco. Inténtalo, por hacer no perderás nada.


Espero que esto ayude un poco a aliviar la presión que puedas sentir en estos momentos. ¡Mantengámonos positivos! y hablemos, desahoguemos la tensión que sentimos, esa es otra buena medicina.